Está publicada en Mañanaserámejor...:JacquelineContreras(Coronel)#links#links la historia de emprendimiento de Jacqueline Contreras. Les recomiendo su lectura.
Biogestionado en el Sur.
¿Será verdad lo que encontró el buscador?
10 Comments Published by Mauro on enero 16, 2006 at 11:59 p. m..

Este interesante juego aparece en un post de Olie:
Un amigo me mandó un email con la siguiente instrucción:
1. Abre http://www.google.cl
2. Escribe: encontrar un trabajo digno
3. No dar enter: pulsar botón "Voy a tener suerte"
Resultado:
Pruebenlo!
Después comentamos...
Es una idea del equipo creativo de No se encuentra.com
Biogestionado en el Sur.
Falta tan poco para salir de vacaciones, las que serán OFF-LINE, por tanto les pido su ayuda en recomendarme libros para leer estas vacaciones...
Biogestionado en el Sur.
Comparto con Uds., algunos ejemplos tomados de la WEB Acertijos y que sirven para ejercitar el pensamiento lateral, necesario para incrementar nuestras habilidades en gestión y además como la biología del observar juega con nuestras certezas: Por donde van las bicicletas?
Aunque no lo parezcan, los dos dibujos son del mismo tamaño...
Este es un clásico, otros ejemplos los pueden encontrar en Pensamiento Lateral...
Que los disfruten...
Y finalmente una historia para reflexionar tomada de : Mañana será mejor...: La visita de tu vida#links#links
Biogestionado en el Sur.

Para fomentar la reflexión y gatillar cambios el coaching utiliza muchas veces a contar historias, tal y como lo hizo Jesús con sus parabolas.
Un clásico del emprendimiento es contar historias sobre vacas, como esta:
“Empuja la vaquita”
Un sabio maestro paseaba por el bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita. Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de conocer lugares y personas, y sobre las oportunidades de aprendizaje que nos brindan estas experiencias.
La casa era de madera y sus habitantes, una pareja y sus tres hijos, vestían ropas sucias y rasgadas, y estaban descalzos. El maestro se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia, y le dijo:
-En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio. ¿Cómo hacen usted y su familia para sobrevivir?
El hombre respondió calmadamente:
-Amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Parte de la leche la vendemos o la cambiamos por otros alimentos en la ciudad vecina, y con la restante elaboramos queso, cuajada y otros productos para nuestro consumo. Así es como vamos sobreviviendo.
El sabio agradeció la información y contempló el lugar por un momento, antes de despedirse y partir. A mitad de camino le ordenó a su fiel discípulo:
-¡Busca la vaquita, llévala al precipicio y empújala!
El joven lo miró espantado y le replicó que ese animal era el medio de subsistencia de la familia. Como percibió el silencio absoluto del maestro, cumplió la orden: empujó a la vaquita al barranco, y la vio morir.
Aquella escena quedó grabada en su memoria.
Un día, el discípulo resolvió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar para contarle la verdad a la familia y pedirle perdón. Así lo hizo, y a medida que se aproximaba veía todo muy bonito, diferente de como lo recordaba. Se sintió triste imaginando que aquella humilde familia había debido vender su terreno para sobrevivir. Aceleró el paso y, al llegar, fue recibido por un señor muy simpático, al cual preguntó por las personas que vivían en ese lugar
cuatro años atrás. El hombre le respondió que allí seguían.
Sobrecogido, el joven entró corriendo a la casa y confirmó que era la misma familia que había visitado algunos años antes con el maestro. Elogió el lugar y le preguntó al señor, el dueño de la vaquita:
- ¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida? Emocionado, el hombre le respondió:
- Nosotros teníamos una vaquita que cayó por el precipicio y murió. De ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos. Así alcanzamos el éxito que sus ojos ven ahora.
Tomado de “La culpa es de la vaca”, por Jaime Lopera Gutiérrez y Martha Inés Bernal Trujillo.
Otra versión, ampliada tomada de la tradición hebrea:

La clave está en despertar la reflexion no en dar las conclusiones
Leo en el Blog del Nen, este interesante comentario respecto a los tres monos que representan VER, OIR, HABLAR...que me motiva la reflexion respecto a la forma en la que las organizaciones estan preparadas para incorporar la diversidad, ya sea esta física o cultural.
En nuestro caso, todavía estamos poco preparados para asumir en la diversidad un valor organizacional y mucho menos cultural...es más importante el parecer que el ser, acá hay una interesante reflexión de Gabriel Bunster sobre la informalidad de Evo Morales que me parece reflejar muchas características nuestras, que luego traspasamos a las organizaciones que gestionamos y que tambien es como actuamos "puertas adentro"...la tiranía del "deber ser" nos está impidiendo ser auténticos y festejamos la Navidad del Señor, sin pesebres y con "viejos pascueros" en ropa de invierno, propia del hemisferio norte, en pleno verano del hemisferio sur...festejamos Hallowen y nuestros bares tienen "happy hours"...no estoy en contra de la globalización, aun cuando considero necesario, como lo plantea Francisco Alburquerque, emprender el rescate de lo local, desde un punto de vista economico, pero debemos estar conscientes de la imitación...no plantearnos autenticos cuando estamos copiando.
Y sobre esto vale la pena una reflexión, nuestras organizaciones chilenas, empresariales o no, con fines de lucro o no, han imitado los modelos norteamericanos de gestión, como lo plantea Charles Oman, no conocemos modelos europeos de gestión, mas solidarios y cooperativos, nos alejamos de logicas de distritos territoriales y cluster, para plantear que las fuerzas del mercado resuelven todo....y nos olvidamos de los monos que no pueden hablar (pero si pueden ver y oir), de los monos que no pueden ver (pero si hablar y escuchar) y de los monos que no pueden ver (pero si oir y hablar)...y nos concentramos en la busqueda del mono perfecto que pueda ver, oir y hablar. Entonces nos cerramos a la diversidad, buscamos las nuevas contrataciones entre los contactos de las personas que trabajan en nuestra empresa y entre los conocidos...entre aquellos que serán capaces de compartir la mirada, finalmente tendremos monos que pudiendo ver, oir y hablar, no sean capaces de ver nada, de entender menos y de decir nada.
Biogestionado en el Sur de Chile.¿En cuantas de nuestras organizaciones podemos dar fe que no
discriminamos?
¿En cuantas de nuestras organizaciones trabaja personal de diverso origen
social, cultural y racial?
¿En cuantas de nuestras organizaciones hay espacio para que las personas de
diverso origen social, cultural y racial puedan conversar y ser
escuchadas?El capital del Siglo XXI está en las personas, en todas, incluso en aquellas que aparentemente son distintas